Inversiones de impacto: El tesoro escondido

28 agosto 2020

Diario Financiero

Financial Times

Alejandro Preusche - GSG Ambassador



Las Inversiones de Impacto, aquellas que generan retornos de mercado e impacto social/ambiental positivo al mismo tiempo, y por ello, distintas de la filantropía, son aún una pequeña parte (2%) de los US$ 30 trillones de las inversiones sustentables. Sin embargo, tienen una enorme importancia para el futuro de la sociedad.


La situación provocada por la pandemia nos ha enfrentado de manera brutal con nuestras fragilidades humanas e institucionales. Hemos reaccionado como pudimos ante la emergencia. Tenemos mayor conciencia de la gravedad de las heridas en los más vulnerables y necesitados.


Esta conciencia es materializada por la inversión de impacto, que busca resolver los problemas sociales mediante modelos de negocio escalables. A modo de ejemplo, la reducción de la desigualdad territorial o comunitaria crea valor por persona por más de US$ 100 mil en Estados Unidos, cerca de US$ 40 mil en Chile y alrededor de US$ 20 mil en otros países de Latinoamérica.

La inversión en capacitación para el empleo digital en jóvenes vulnerables, les permite multiplicar sus ingresos por nueve veces con altísimo impacto en su contexto familiar.


La reducción de la desigualdad es una gran oportunidad de inversión.


¿Por qué no hemos visto antes esta oportunidad? Porque se necesita un cambio de paradigma: a) promover un cambio cultural profundo para poner las personas más necesitadas como el foco de nuestras acciones, b) tener en cuenta y medir el impacto de las acciones en esas personas, c) pensar en cómo se crea y captura el valor económico generado por los impactos positivos, y d) generar nuevos modos de articulación público-privada.


El GSG, que en dos semanas realizará su Summit Global (gsgii.org), promueve la inversión de impacto en todo el mundo y está trabajando activamente en Chile, Argentina, Uruguay, Brasil, Colombia, Centroamérica y México, donde se están desarrollando estos nuevos paradigmas. Recordemos que “el hombre que encontró el tesoro en el campo fue, vendió todo lo que tenía y compró el campo”.


¿Qué esperamos?